- Por Alejandro Pérez Bolaños
Siempre he tenido una conexión muy especial con la Navidad… todo el año espero que llegue el mes de diciembre y, ya desde Thanksgiving, comienzo a decorar mi mundo de Navidad. Por eso, cada año hago un viaje en diciembre para contagiarme de la ilusión de estas festividades.
La Navidad no solo evoca la conexión con la fe, sea cual sea, sino que nos lleva a nuestra infancia y a la alegría de compartir en familia. Desde hace varios años, organizo un viaje en grupo para los amantes de la Navidad, visitando pueblos y lugares hermosos en este país. No solo por la decoración llena de luces y colores, sino también por la belleza arquitectónica y la gastronomía.
Volamos de Miami a Atlanta, donde rentamos una van y manejamos tres horas y media hasta llegar a Nashville, en Tennessee. Allí comenzamos disfrutando de una ciudad con una gran vida nocturna y lugares hermosamente decorados para la ocasión. No puedes dejar de visitar la famosa calle Broadway y entrar en un honky-tonk, típico bar de baile y música.
Luego continuamos nuestra travesía manejando cuatro horas hasta llegar a Gatlinburg, también en Tennessee, un hermoso pueblo que sorprende por la gran cantidad de luces multicolores, sus calles adornadas, tiendas para todos los gustos y excelentes lugares para disfrutar de galletas caseras, mantequilla de manzana, miel de flores silvestres, deliciosas costillas de Memphis o una increíble cata de whiskey.
En Gatlinburg también te recomiendo subir al teleférico a Anakeesta, una montaña desde donde se disfruta de la mejor vista de todo el pueblo. Allí puedes sentarte alrededor de una fogata en la cima de la montaña, tomar un chocolate caliente o cenar en acogedores restaurantes.
Seguimos nuestra ruta manejando tres horas hasta llegar a Helen, un increíble pueblo ubicado en Georgia que es una réplica de un pueblo alpino bávaro. Helen es muy famoso en Navidad por su desfile con tradición alemana, su calle central decorada de punta a punta con miles de luces multicolores y flores, su famoso mercado, entre muchas cosas más…
Continuamos manejando dos horas hasta Asheville, en Carolina del Norte, donde disfrutamos de una ciudad bohemia, llena de encantadores bares que ofrecen las mejores catas de cerveza y con una gran variedad de restaurantes. Para cerrar con broche de oro, visitamos el clásico y famoso hotel Omni Grove Park Inn, construido en 1913. Desde aquí disfrutamos de la mejor vista de la ciudad y del gran espectáculo de pesebres elaborados con galletas, en el que cada año premian a los mejores artistas.
No olvides llevar tu ropa de invierno para disfrutar al máximo cada uno de los lugares que visitaremos, y siempre revisa las condiciones climáticas, ya que es posible que coincidas con una hermosa nevada.
Sin duda alguna, viajar es vivir, y viajar en Navidad es vivir con ilusión… y recuerda siempre que viajar no es un gasto, ¡es una inversión!
Te espero en @apbmystictravels
¡Buen camino!
Alejandro Pérez Bolaños
CEO APB Mystic Travels
Imágenes cortesía de la Oficina de Convenciones y Visitantes de Alpine Helen/White County.